sábado, 30 de enero de 2010

ARRIEGAR SU VIDA PARA SALVAR OTRA ES, TENER CORAJE


Por William Santana, desde New York


Coraje

Transcurría el año 1979. Dos fenómenos naturales se conjugaron para jugarle una mala pasada a San José De Ocoa. David y Federico, el primero un ciclón y el segundo una tormenta.


No cesaba de llover, los ríos desbordados, hinchados, fuera de sus cauces. En el Ayuntamiento se organizaba la entrega de alimentos llegados del extranjero y a solicitud de Tony Isa. Aquel día estábamos en esos afanes Fermincito, Edy y yo, junto a un sin número de hombres y mujeres dando lo mejor de nosotros para socorrer a los necesitados.


En el atardecer oímos rumores de que el río Ocoa estuvo a punto de que su ilustre hijo fuera la única víctima. Tratando de salvar a un hombre que se ahogaba, luchando contra las embravecidas aguas, era el Padre Luis, que atado de una soga a su camioneta, le quitó al río al hombre que desesperado se aferraba a su cuerpo. Por poco se le escapa.


Cuando nos vimos, después de su acto de heroísmo me dijo: _Mire, William (así solía expresarse), cuando por poco lo pierdo, “Me dio hasta vergüenza”. Qué humildad!


El Chacharero, agradece ésta colaboración del buen amigo William Santana, esperándo que lo siga haciendo, ya que él es, un baúl de conocimientos que debe compartir con sus compueblanos y con los romanenses.


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