domingo, 7 de marzo de 2021

Un tubérculo semi racional, analiza un tema neurológico del Dr Ricardo Nieves

Por Henry Osvaldo Tejeda B.

Para que no piensen que voy a maltratar a alguien, diré que el ñame soy yo. En su programa dominical "Domingo sin Estrés", Nieves, escogió como tema la risa, y yo que, aunque no me lo crean, lo que tengo como memoria es una especie de cisterna agrietada, creo que entendí todo cuanto dijo este brillante amigo quien es la persona que más admiro en este país, por su brillantez intelectual, pero sobre todo, por su humildad, su apego a los valores morales y por los cojones tan bien puestos que tiene para defender los mejores intereses del país, por ser una persona abierta, sin recovecos y ser un hombre solidario.
Alguien se preguntará cómo entendí todo lo dicho por Nieves, si acabo de decir que tengo una cisterna como mi memoria cerebral, pues a su pensar, eso es un almacenamiento que me sirve para procesar las cosas de manera efectiva, pero el que piense eso no leyó bien, pues yo dije "cisterna agrietada", o sea que, pueden entrar cucarachas, ciempiés y otras alimañas que me dañarían la cognición cerebral y yo pudiera  tergiversar todo cuanto esté almacenado dentro de mi cerebro cisterna; honestamente, creo que eso fue lo que me pasó; usé a mi manera una gran parte a lo dicho por Nieves, pero lo hice tomando solo lo que me pareció ideal para acotejarlo a lo que tan morbosamente, yo tenía planificado escribir. 

Ricardo Nieves, habla del sistema Límbico del cerebro, y dice que ahí es donde está el control y el procesamiento de las emociones humanas tales como: la amargura, la ansiedad y el llanto entre otras como la risa que es el tema en cuestión, por tanto, la risa, produce una disminución del Cortisol, sustancia que produce el estrés y la ansiedad. Cuando esto sucede, se libera el Dolfina y una sustancia que tiene que ver con el placer en el cerebro que nos hace sentir bien, llamada Dopamina; un neurotransmisor, léase, un delivery del cerebro que nos trae el placer que dan algunas sensaciones humanas.

Bueno, aquí es donde  yo decidí exponer mi maltrecho cerebro cisterna a este embate científico de Nieves, sabiendo que esa exposición ante un tema que de lo único que sé, es reirme mucho, me podría hasta tostar mis neuronas que, dicho sea de paso, ya andan en muletas. ahora traigo mi tema por las greñas. Yo digo que a Danilo Medina, se le sulfataron demasiado los cables transmisores que llevan la Dopamina a su cerebro cisterna. La Dopamina de ese marchante está cautiva, igualita a cómo él tiene al PLD; atrapado, inanimado y por más señales que su Dopamina reciba del sistema Límbico, no es capaz de dejar salir los reflejos emocionales diversos que pueden causar risa a este sujeto, ni los buenos sentimientos, ni nada que tenga que ver con la moral y las buenas costumbres que puedan hacerlo gracioso ante la sociedad, y es por eso que es psicorrígido y malo como el diablo ya que, al no poder emitir una simple risa, a menos que sea fingida y burlona y acomodada, no puede liberar todas esas nocivas y venenosas calorías políticas y corporales que se les han ido acumulando en el juicio. Aún con una risa fingida no pudiera hacer nada, porque la Dopamina no produce una risa cuando la señal no le llega de otra parte del cerebro, y una risa fingida proviene solo de la boca, de una boca mal inencionada.

Es más, una risa fingida, es lo mismo que comerse una tayota o un huevo sin sal. Entonces, esa falta de estímulo a la risa de Danilo, es parte de lo que le da resultados negativos ante la sociedad, y  lo que le causa un mayor repudio y si eso se lo sumamos a tener sus valores morales enchiquerados, o sea, acorralados en su cisterna Límbica convertida ya en un zafacón, en ese juicio no hay nada positivo qué buscar; es solo un puro cascarón.

Por eso digo que este tipo, por tener tantos cables sulfatados y aterrizados en el cerebro, fue que en una ocasión hasta se le hinchó la cara y se encojona tanto que no ve que sus acciones son dañinas no solo para èl, sino para el que lo rodea, y que solo lo toleran los que son tan malos y delincuentes como èl. Ese mismo cable de la risa, en Leonel, también esta aterrizado y sulfatado, pero a este se le sulfató más por el ya famoso "Pa´lo pie" de la doña "acheyennada". A propósito, este necio ahora quiere volver al poder detrás de varias cosas, y una de ellas lo es, tratar de que, ya siendo presidente (Que no lo será) Hacer que la doña le levante las sanciones conyugales incluyendo el maldito pa´lo pie. Lo otro que busca, es renovar su antigua figura luego de verse disminuido a su primaria condición de comer pichirrí de pollo, jartarse de yaniqueques, bofe, alitas y cocotes de pollo. Bueno, especialmente de la carne de cocote que, según dice el Doctor Fadul, ese es su delirio.

Dice Nieves que, conjuntamente con todos los epiplónes, cajas de bolas y mofles del cerebro, la Dopamina libera esas sensaciones de alegría y bienestar momentáneos que nos causa risa, que nos liberan colesterol, se consumen calorías por pipá. Lo que busca con el cerebro con todo esto, es la estabilidad, la tranquilidad y la normalización porque lo que desea es estar de vago y coger vacaciones, sin que lo jodan con tantos problemas por ser un mecanismo de defensa de la mente humana, de ahí que el hipocampo juega su papel fundamental en el proceso vivencial del sujeto, aunque cuando se ve afectado, se aloca.

Aquí voy yo de nuevo. Esa gran cantidad de alambres aterrizados que tiene Danilo en ese juicio tan mal diseñado, le inhiben la liberación del cortisol; también le afecta el chip del sistema cognitivo, y es por eso que ha perdido la capacidad de aprender, incluso de sus propios errores. Hoy le falla una estrategia, y en lugar de buscar una variación para una segunda vez, de nuevo usa la vieja estrategia pero no con nuevos elementos, al contrario, se vuelve más sicorrígido aislándose en su misma maraña para  fallar de nuevo. 

Y así lo hace una y mil veces, sin escuchar lo que alguien se atreva a decirle que debe corregir tal o cual proceder suyo. Ya perdió todo, ahora, él ha obligado a que le den la última oportunidad, para ser presidente del PLD, pero vaya usted a ver qué es lo que ha hecho para lograrlo y qué es lo que pretende hacer para llegar a un buen puerto que, por cierto, está muy lejos. Nada; volvió a lo mismo, a encerrarse en su propia telaraña de la maldad, las trapisondas, el autoritarismo y todo lo que lo llevó al descalabro político, físico y peor aún, a su descalabro mental. Entonces, su bloqueo cognitivo, lo mantiene encerrado en su errático, desfasado y desastroso pasado, que no le permite entender el momento en que vive el país y el resto del mundo; tiene el juicio "Tuche".
Si Danilo, y el mismo Leonel; este último parece un Huso (Léase Júso, como se dice en Ocoa), Leonel con esa cara de aburrío, lo que parece es un espantapájaros puesto en un maizál para ahuyentar los pájaros de la naturaleza. Bueno, no así a los pájaros de dos patas. Decía que, esta gente, como políticos al fin, deberían irradiar empatía y buena voluntad, deberían saber que cuando una persona se ríe, o que es dado a reír mucho aumenta aceptación, su cognitividad crece, se relaja todo el cuerpo y hace relajarse al que está en su entorno, en fin, se nota más humano aunque sea un maldito traidor, como lo son estos dos pelafustánes.

Otro problema de Danilo Medina, y lo tiene también Leonel, es que según dice Nieves sobre la risa, son los amigos los que nos hacen reír por el gran nivel de empatía que existe entre nosotros y nuestros amigos, pero los dos héroes que he traído por las greñas para mi embarre neurológico usando las palabras de Nieves, ni Danilo ni Leonel tienen amigos; solo tienen socios de desfalcos, truchimanerías y robos; también tienen legiones de lambones políticos limpia saco, pica cáscaras que enseñan las nalgas cuando les hacen una reverencia; puros crótalos que se arrastran a los pies del administrador de turno del presupuesto nacional que se benefician de sus momentáneas relaciones de irreal amistad con el poder, ya que la supuesta amistad que existe entre los allegados de esos despreciables seres humanos, no es realmente hacia ellos, sino, al amor desbordado hacia el presupuesto nacional que ellos, tan mal administran usándolo para hacerse líderes de con pies de barro.

Por eso es que cuando caen del poder, también caen en desgracia con esos parches que se hacen llamar sus amigos, porque la mayoría de ellos los abandonan cuando ya no les sirven para nada desde su casa, y son muy pocos los que se mantienen a su lado, pero tampoco es que les demuestran una amistad sincera mientras están en desgracia, no señor, lo hacen solo por el agradecimiento de dejarlos hacerse ricos en sus gobiernos. Pero hay otro segmento de supuestos amigos que no pueden alejarse de ellos definitivamente, porque son los socios de sus negocios sucios, por lo que obligatoriamente, como socios al fin, tienen que estar unidos; si los cogen se termina la unión

Hipólito Mejía tiene el sentido del humor en grado superlativo, y al parecer, sus padres se dieron cuenta de que tan pronto salió de la cajeta de su madre, el macaco irradió un ambiente de pura chercha, todavía pegado del ombligo de la madreÑ y voy más lejos; yo creo que Hipólito, en lugar de lanzar un grito cuando lo parieron lo que lanzo fue una carcajada de oreja a oreja, a lo que el médico sorprendido, dijo que el niño tenía en el cerebro un chip muy importante y que lo puso a funcionar antes de tiempo, y que sacó el cerebro del plástico en que vino de fabrica desde que salió de la panza de la mai. Afuera, los curiosos esperaban un grito; "se guayán!

El padre, supongo que le preguntó al partero el nombre de esa pieza del cerebro a la que el médico hizo referencia, y este le dijo; la pieza se llama Hipocampo. Fue cuando al padre le brillaron los ojos y se le prendió una jumiadora en la cabeza al oír un nombre tan adecuado para el macaco que acababa de nacer. Bueno, le puso Hipólito, por aquello de Hipo y por haber nacido en el campo. Hipocampo, es igual a Hipólito del Campo. Aún hoy, el hombre no deja de chistear.

miércoles, 3 de marzo de 2021

Breve caítulo de una larga e inescrupulosa novela romanense

TBT Este trabajo fue publicado el 21 de febrero del 2012, a dos años de haber asumido a la alcaldía el ahora otra vez alcalde Tony Adames por lo que insisto en que, La Romana, es un pueblo que no se respeta.

Por Henry Osvaldo Tejeda Báez
Se abre el telón y aparece un compungido ingeniero contratista de una institución pública, que llega a una empresa financiera donde ha ido en busca de negociar varias obras que le han sido otorgadas por la institución de marras, por valor de unos nueve millones de pesos, pesos más, pesos menos.
Por la acuciante falta de liquidez que atraviesa el ingeniero, que no le permite salir de decenas de compromisos contraídos, nuestro héroe en un acto que los abogados llaman "Dación de pago", ofrece entregar un "Poder", para que la financiera pueda cobrar el dinero de las obras realizadas por el ingeniero en la institución pública a la que me réferi mas arriba.

Ese negocio de esas obras con la empresa, fue un mal negocio pues, en el mismo, le dejaría a la empresa más de la mitad del valor negociado, es decir, que la financiera le cobraría más de la mitad del valor de las obras contratadas; casi cinco millones de pesos, quedando el ingeniero con la pírrica cantidad de 4 millones pesos más, pesos menos, pero era necesario hacerlo porque sus obreros y los prestamistas, ya le estaban reclamando sus cuartos compulsivamente hasta el punto de que nuestro héroe ya temía por su vida. Esos chelitos eran "Un tente ahí" para los acreedores, algo es algo.
Los obreros supieron, que el administrador de la institución contratante, que dicho sea de paso, no se conocen dos personas en el mundo más mala paga que ese hombre, había dicho a uno de los acreedores del ingeniero, que esa institución le había estado pagando religiosamente al contratista un millón de pesos todos los meses, cosa que luego se supo eran puras mentiras del administrador.
Cuando los obreros supieron lo que dijo el pícaro administrador de la institución, lo que querían era linchar a nuestro héroe.
Pobrecito! Pero como él era de los que decían "Yo quiero otro", me alegro que le haya pasado, aunque no se lo deseo de corazón, ¡créanmelo! Lo vi llorando de impotencia en la televisión, y eso me partió el alma.

Para recibir los cuatro milloncejos había un problema, y es que para la financiera desembolsar el dinero, le dijeron que ellos debían tener la anuencia del ayuntamiento de La Romana... ¡Heey, un momento amigos lectores! ¡Ay, coño, perdonen! Cometí ahora un error, no quise decir ese nombre, quise decir, la institución que contrató al ingeniero y que es a su vez, a la que la financiera le cobrará el total del dinero contratado con el "Poder" que recibió de nuestro héroe.

El ingeniero, acosado por sus acreedores, se dirige a los principales funcionarios de la institución que lo contrató y les explica el caso; ellos dan su visto bueno pero, según explica el ingeniero, de la pírrica partida que le quedaría de los 9 millones de pesos originales, tuvo que darles a los funcionarios de la institución nada más y nada menos que la suma de $1,700.00 (Un millón setecientos mil), dinero éste que se repartieron entre ellos; se los embolsillaron y si te vi., ni me acuerdo. ¡Anda, pa'la mierda, qué maldito mordisco!
El ingeniero se quejó de que con lo poco que le quedó, no pudo pagar ni el tres por ciento de sus deudas. Ahora sigue jodío, pero ha iniciado una cruzada de denuncias contra la institución pública que lo contrató, acusando puntualmente a varios funcionarios de haberlo estafado vilmente, por lo que ya está procediendo a someterlos a la justicia.
Yo sé que la bola "pica y se extiende" pero, mientras viene el próximo capítulo, vaya y tómese un cafecito para que luego conozca otros capítulos que, de acuerdo al ingeniero Carty son mortales por necesidad para los funcionarios de la institución de marras.


Chácharas; el perro realengo y su manjar (Reedición)

Estas chácharas, fueron publicadas originalmente, en marzo del 2013, pero quise actualizarlas con algunos comentarios jocosos sobre situaciones del pasado reciente.

Por Henry Osvaldo Tejeda
Señores, en este país no hay salvación para los pobres; para los que van al colmado a pedir un fiao hasta que llegue el chequecito de la nominilla que, como compañerito, le pertenece a esa carne de cañón que el PLD mandaba a las calles a hacer bandereos entre otros bultos, o hasta que mi hijo me mande los chelitos desde nueva yol, dirían algunos.
No hay salvación para el que de repente le da un yeyo y tiene que ir a dar con sus huesos a un hospital público, porque lo más probable es que se muera en un pasillo esperando a que lo atiendan, o peor aún, que le digan que no hay cama, que el médico no llega, que se vaya y vuelva luego porque no han llegado los medicamentos. Señores, el demonio es una chancleta vieja comparado con un cajón blanco de esos, donde los porteros mandan tanto como el director. Pero hoy, este no es mi tema, por tanto, lo dejo de ese tamaño.

Está vaina está tan del carajo que, ya ni los perros realengos encuentran qué comer. Ayer por poco se me sale una carretilla de flatulencias (léase, follones y peos) de lo tanto que me reí. Miren amigos, las carcajadas eran tan escandalosas que hasta el chófer de un destartalado carro de concho me voceó: _ ¿De qué te ríes, obejo?Lo de obejo, es un mote que nos han puesto desde toda la vida a los que tenemos la piel clara, entre otros regalitos que nos puso encima la madre naturaleza. Digo regalito, pero a veces es un fastidio ser así, porque no es una ni dos veces que los cambiadores de dólares ambulantes, cuando yo iba por una calle, sin ellos pensar que puedo ser un salta pa´trás que se lo está llevando el mismo pecusio del arranque y la olla en la que me encuentre, ellos me persiguen como si yo fuera un gringo, un alemán, un ruso, canadiense o suizo, mientras me van diciendo insistentemente ¡Dólar, dólar! ¿Quiere cambiar sus dólares? 
Es frustrante; hacerme parecer en un momento como la gente de nariz empingorotada, y porque me daba vergüenza ser una enema andante, cuyo único capital en mis bolsillos eran sarrumas de pan y uno que otro recibo de compraventa, una arandela que recogí en la calle no se ni pa´qué, o un clic de tender ropa..... Eso da vergüenza, y si uno no cuenta hasta diez,  es posible que le caiga a trompá  a esos acosadores.
Bueno, solo miré torcío al chófer cuando me preguntó de qué me río; no le contesté con una pachotá (patochá, es la palabra, pero la digo como me gusta y como se dice en este país) porque conozco muy bien el fusil AK47 de asalto que tengo en la lengua, además, lo de obejo, sé que lo dijo por mi color de piel blanca y mis cabellos canos y lo cogí por el lado amable, por tanto, seguí riéndome de los perros que estaba viendo al otro lado de la calle. Riéndome así, parecía yo un estúpido loco pues, cuando uno se ríe de esa manera  hace muchas muecas raras, y hasta  se le vuelve a uno la mirada estrábicala  (léase, voltear los ojos mirando pa´to los lados y para ningúna parte, algo así como un bizco que conozco de un campo de San Juan.

Mi ataque de risa comenzó, cuando vi a un perro callejero más feo que un ex presidente dominicano de pelo´ e tusa de estos tiempos cuando está desgreñao, y que en el 2024 quiere volver a joder al país, luego de haberlo desangrado durante doce años, para luego dejarnos en el poder a otro mastuerzo que terminó la obra de robos y destrucción de este conuco con luz. El perro llevaba en la boca su almuerzo, e iba sacando quisondas que es lo mismo que decir, dando curvazos, para que no chocar con nada a la vez que relojeaba para todas las partes, no vaya a ser que venga otro perro mucho más grande y abusador y se antojara del tan rico manjar que él con tanto esfuerzo se había encontrado en un zafacón, y que ahora llevaba en la boca. Ese perro parecía que estaba atravesando por una olla y por lo que pude ver parece que tenía muchos viajes atrasados a la cocina.

Por ese debilitamiento, parece ser que el manjar ya le estaba pesando mucho en la quijada y eso lo hizo detenerse un rato a descansar reconstándose de un poste de luz. En esas estaba cuando de manera subrepticia llegó otro perro mucho más grande que él, y así como ha hecho el PLD a este país, así le hizo "coca" al pobre e infeliz pueblo, no, perdón, quise decir, al infeliz, desgarbado y cansado perro vira lata. Cometí un lapso, al poner antes el ejemplo del partido que se robó hasta el orgullo nuestro de llamarnos país.
Un tiguerito que jugaba bolas en los alrededores, vio la acción y le "mandó" una "pedrá" detrás al perro ladrón, que se le pegó en medio de la barriga; el asqueroso perro dio un chillido en vez de ladrido, tiró un brinco, peló los dientes haciendo unos movimientos con la boca como "mentándole" la mai al tiguerito que le jondió la piedra, para luego "arrancar"en Fa Mayor" y con el "Overdrai" puesto, mandándose en una loca carrera por lo que tuvo que dejar el manjar en medio de la calle. El tiguerito, recogió "la comida" y se la entregó al esquelético dueño, quien pareció darle las gracias con los ojos. El perro cogió el manjar, y antes de irse, se paró debajo de una mata, donde plácidamente, delimitó su terreno meándose en el tronco.
Quiero agregar que, el ataque de risa me llegó cuando vi que el gran manjar causante de todo este reperpero, no era más que un pañal desechable lleno de ñeca de niño. Para mí, ese era un simple pañal desechable, pero para ese pobre animal era una jugosa pizza de peperones o tal vez un buen filete miñon o una pechuga a la plancha.



lunes, 1 de marzo de 2021

Chácharas de una pelea de gallos y sus consecuencias

En la India, un hombre murió de una estocada que le dio su gallo de pelea, con un cuchillo de tres pulgadas que este le había amarrado.
Ya la gente perdió la capacidad de asombro, cuántas vainas hay que ver en este raro mundo. El hombre que resultó herido, quería que su gallo asesinara al gallo contrario durante la pelea, pero no contó con que al parecer, su propio gallo era cristiano y no musulmán como él, y que había leído además los diez mandamientos de una religión diferente a la musulmana metiéndosele en la cabeza que no se debe matar al prójimo, por tanto, decidió que no mataría al otro gallo con ese cuchillo que el dueño le había enganchado en una pata como si él fuera Rambo. Bueno, el hecho fue que, cuando el dueño lo soltó a pelear, el gallo, le hizo una reverencia al gallo contrario y luego salió dao a la peste como alma que lleva diablo, corriendo y volando como un desgaritao por toda la gallera mientras el dueño se quedó alelao de la sorpresa. Los asistentes a tan asqueroso e injusto evento, corrían despavoridos, porque sabían que el gallo iba armado, ya que es costumbre en ese lugar de la India armar a los gallos de peleas hasta los dientes, no, perdón, cojollo; olvidé que los gallos no tienen dientes, pero como pájaros al fin, yo pensé en los otros pájaros humanos también de dos patas, ya que esos sí que tienen dientes y de otros atributos propios de avechuchos raros.

Pues bien, la gente brincaba alborotada por los asientos, se metían debajo de los bancos; era un caos creado por ese gallo que el dueño creyó que era islamista, que estaba armao, y al que pensaron que era un terrorista dispuesto a acuchillar a to´el que no lo dejara pasar. Lo creían terrorista, pero nada guapo pues se negaba a ir a la Yijáh (la guerra) contra el otro gallo. Ellos no sabían que nuestro héroe el gallo de la historia, llegó a la conclusión de que el otro gallo, a lo mejor era pacífico y de buena familia, que no había por qué pelearse con él y mucho menos matarlo. Pero la gente ya estaba encojoná, y le voceaba al dueño del gallo que atrapara a ese asesino antes de que cometiera una masacre en la gallera con el arma que llevaba amarrá en una pata; siempre tildándolo de terrorista pero no eran halagos, ya que también consideraban al huidizo gallo como un sinvergüenza y charlatán cobarde por no enfrentarse a pelear con el otro gallo. Entre los presentes había un reportero musulmán que le preguntó a un tipo sobre la actitud del gallo que alborotaba el lugar, y este le respondió:
_ Mire señor, luego de yo ver el papelazo que ha hecho ese maldito gallo, en estos momentos ya no toy para que nadie me ande jodiendo la paciencia, pero no quiero serle grosero   por lo que le diré que ese asqueroso gallo que usted ve haciendo desorden, es una pura mierda y que ya no irá al paraíso allá arriba en el cielo, donde Alá le tenía reservado un harén con 20 gallinas hermosas, todas señoritas.
Bueno, para no cansar con la historia, debo decir que el gallo, por más que brincó y pataleó no consiguió el 4 por ciento....pero, ¡maldita sea!, ya se me aterrizó el mismo cable de siempre cada vez que menciono palabras tales como: brinquen y pataleen, pues me recuerdo que las dijo Leonel Fernández, el ahora dueño del partido La Pupú, cuando el pueblo protestaba exigiendo el cuatro por ciento para la educación; él dijo que por más que brinquen y pataleen no lo iban a lograr. 
Pero nada, decía que al pobre y pacifista gallo no le valió brincar ni patalear, porque en uno de esos vuelos rasantes por el área de pelea de los gallos, el dueño logró atraparlo y ahí fue cuando ocurrió el problema. Durante el pataleo, el gallo le dio una "puñalá" que le perforó la ingle al hombre, muriendo luego en el camino rumbo al hospital. La naturaleza defiende a sus hijos, porque carajo, ¿por qué los dueños de los gallos no se fajaron ellos a pelear a la "trompá"? No señor, nada de eso, ellos pusieron a dos animalitos a matarse para ellos gozar y tratar de ganar dinero con la muerte de uno de esos gallos. Ahora, el gallo está metido en un gran problema, porque fue detenido por la policía y el pobrecito va a tener que enfrentarse a un juez por cometer  un hecho  sin  quererlo. 
Ojalá no le toque un tribunal donde haya un juez como los del bizco de Arroyo Cano, ya que,  si por mano del diablo, el dueño del gallo no es peledeista, ese juez danilista lo más seguro es que lo halle  culpable de asesinato en primer grado y lo condene a morir quemado dentro de una olla de sancocho, o tal vez hecho todo un locrio en  el  patio  de   una  mezquita  musulmana.

Como en la India son tan raros que adoran hasta a las vacas, puede que surja un movimiento que interponga sus buenos oficios a fin de que ese pobre gallo, que se supone es un feligrés islámico, sea liberado sin cargos por no tener culpa en el hecho. Los que deben ser llevados a la chirola y madurados a palos,  son los que arman esos pleitos de gallos. Personalmente, yo prefiero que en lugar de poner a pelear a dos gallos, se pongan a pelear a galletazos limpios a dos pájaros cundangos pues sería mucho más llamativo ver a dos maricones dándose pellizcos, cachetadas, mantoplazos y gritando como guacamayos, y como al dominicano le gusta tanto imitar, espero que a  ningún gallero se le ocurra amarrarle una pistola a un gallito quiquitiquí  debajo de un ala, o untarlo  de veneno desde el pico hasta las espuelas. ¡Aquí dan pa´tó!

Esta fue una historia real, que luego de haberla leído,  me di tamaña jartura de mofongo con chicharrón, algo que no  debí hacer porque desde que me acosté empecé a soñar sobre lo que había leído y en esta narración del hecho, he tenido que decir todo tal como lo soñé y así  no fue que sucedió, pues le he puesto unos adornos que solo pudieron haber salido de una barriga "timbí" de plátano. Pero lo del cuchillo en la pata del gallo, la herida en la ingle al dueño y luego la muerte de este, fue todo real. Todavía me río cada vez que pienso en las cosas que me llegan al "tutú", producto de las raras musas que me traen esas jarturas nocturnas. Si no es así, lean esto:  ¿Un gallo convertido al Islam? ¿Un harén de gallinas señoritas?, un gallo condenado a muerte por asesinato; un juez peledeista en una historia de gallos; el cuatro porciento a educación. No me joda nadie, ombe!