martes, 14 de marzo de 2017

VIVENCIAS EN LA ROMANA: LA AVIONETA LOCA

https://iliocapozzi.blogspot.com/2017/03/vivencias-en-la-romana-la-avioneta-loca.html

Por Henry Osvaldo Tejeda

Estas "Vivencias", fueron ya publicadas hace varios años, hoy las traigo de nuevo con una que otra actualización, para los lectores que aún no  leían este blog.

De acuerdo a como veo que se van desarrollando las cosas en La Romana, y en este paraje de América Latina llamado República Dominicana, este es un relajo de país, este es un paraje rural "Pin Pun" (léase, igualito) a un batey con luz, donde ocurren cosas risibles, y no aparecen autoridades para controlar la delincuencia, la corrupción, el tráfico de influencias, la resaca, los vómitos de "romo amanecío" y mal digerido.

También, la picazón en las verijas al ladito de esas dos señoras redondas que nos guindan a los varones, el tufo a boca", el grajo de los haitianos, el vaho a cebolla "podría" de los sobacos de los italianos, lo feo y lo gato que son casi todos los políticos, además del abrazo de estos mesías que, lo único que saben hacer, es regalarle sus cínicos besos a las viejitas cuando están en campaña.

No hay quien controles para evitar los chupones que, en el cocote, les dan esas mujeres a las que antes se les llamaba "maripositas noctámbulas", y que hoy subieron de rango para llamárseles "chapiadoras". 


También, la falta de sostenes de las perras realengas que andan con las tetas al aire libre en las calles, los "jumos" de los Kawasakis (Grupo de beodos) del barrio Chicago de La Romana, el "Dame lo mío" de los tigueres, la constante negación de las epidemias por parte de todos los que llegan al ministerio de Salud Pública.

La fea calva de Cesar Medina, la lengua plebe de Alvaro Arvelo, los dientes de Rafael Suberví Bonilla, el transfuguismo de las réoras dizque de oposición hacia el partido del gobierno, las coimas de los coimes, el teclado de la boca de Lidio Cadet, la boca plebe de Consuelo Despradel.

Además, el show del procurador con lo de Odebrecht, la defensas del director de la Z101 a los corruptos, y sobre todo, el constante joder mío escribiendo estas fuñías "Vivencias" que, aunque parten de un hecho cierto, no son más que chácharas sin sentido, pero peor es usted que se pone a perder el tiempo leyéndolas.

Tampoco se controla el escozor que causan los inocuos discursos presidenciales en el congreso que tanto escozor y mal humor le causan a la ciudadanía; tampoco las sobre valuaciones de Odebrecht. 

¿Y, por qué no? también, la protección del Número Uno del país a su amigo el desfalcador de la Oisoe, entre decenas de males que no voy a enumerar porque me da hasta vergüenza, ya que en el mundo sabrían que soy nativo de un batatal con luz al que sus nuevos dueños, los que dicen que llegaron para completar la obra de Duarte, todavía le llaman país.

Nos hemos convertido en el hazmerreir del mundo, y somos los "Numero Uno" en todo lo negativo. ¡Imagínense! Tenemos aquí a uno de los tres mayores desfalcadores del mundo, y por ahí anda suelto como si nada hubiera hecho, luego de ser premiado por el jefe del batatal, a cambio de apoyo.


Al gra
no:
Algo risible pasó en La Romana como a las once de la noche hace ya un par de años cuando fui testigo ocular del sobrevuelo de una de esas avionetas que vienen cargadas de drogas para bombardearlas en un sitio convenido con los contactos a las que estos esperan en tierra.

Las autoridades solo incautan la droga, cuando los narcotraficantes la abandonan por no darles tiempo a descargarla o por cualquier otro motivo. Entonces llega la policía antidrogas y se la lleva, pero en el trayecto del lugar del hecho hasta el cuartel de la institución se pierde tres cuartas partes del alijo, y si hay dinero, se arme el reparto; nunca llega a su destino, es decir, al cuartel.

Me trepé a la azotea de mi "tipí" 
-Léase mi casa) vía mi mata de Mamón . (Tipí, se le llamaba a la choza que habitaban los indios norteamericanos), con la esperanza de que el piloto de la avioneta se equivocara y arrojara un par de esos paquetes harinosos en mi patio. Si me caían en la cabeza, yo estaba dispuesto a aguantar el golpe, pensando en que estaría "Achocao, pero rico". 

Si esto hubiera sucedido, y esos paquetes me hubieran acertado en la mera frente, aunque me hubiera dolido bien valía la pena, ya que me habrían hecho bajar del techo de la casa con un buen chichón, pero rico "en especie", y lo único que tenía que hacer era buscar una cuchara con sal, aceite y un chele de cobre como hacía mi mamá para bajarme los chichones, y me lo hubiera puesto en la protuberante que me habrían dejado esos paquetes de ese tipo de "harina".


Me hubiera hecho millonario en un santiamén, aunque con un chichón "curable antes de los dos días, según el médico actuante en el caso". (Este cliché no pasa de moda)

Esa noche, en el sector de La Romana donde vivo, no durmió nadie, todos estábamos atentos a lo que pasaría con esa avioneta que daba vueltas y vuelta como loca sobre nuestro sector girando varias veces en redondo, mientras un helicóptero de la DINAPOLADRO (Dirección Nacional de Policías Ladrones de Droga) corrían detrás de ella por tierra, como tiburones hambrientos detrás a un cardumen de peces.


Mientras eso sucedía en las alturas, abajo, en la misma calle donde yo vivo, habían tres patrullas motorizadas que corrían como si estuvieran en una competencia de "Rápidos y furiosos", con dos tiburones.....perdón, quise decir dos agentes por cada motor.



Esos pendejos agentes, daban en la calle las mismas vueltas que daba la avioneta en el aire, y a veces, se encontraban las patrullas de frente casi chocando, más perdidos que el gobierno con el asunto ese de querer tapar el escándalo de Odebrecht, los sobornos, y la campaña aquella..

Los chistoso del asunto es que, detrás de cada patrulla motorizada, iba una recua de por lo menos, siete motoconchistas con una algarabía tal que enardecía, y ponía más locos a los agentes; un motorista iban voceando: "El avión, ahí va el avión, va pa'rriba el avión" (me recordaron la serie de televisión La Isla de la Fantasía y al enano Tatú). Pero otro motoconchista lo corregía gritándole:

_No es así, animal del monte, ¿acaso no ves que e'pa'bajo que va? ¡Ah, sí, sí, tienes razón!, decía el primero, y seguía vocenado:

_ "El avión, llegó el avión, e'pa bajo que va". Mierda, pero qué tremendo show!
Y así, calle arriba y calle abajo se pasaron los agentes más de veinte minutos, igualmente los patrulleros sin sueldos, es decir, la motoconchistas.

Yo seguí en la azotea hasta que la avioneta dio la última vuelta y se largó; bajé de la casa entre "encojonao", triste, y sumido en la desesperanza ya que me vi a una mano de pintura de ser rico. Todavía estaba en el tronco de la mata de Mamón cuando decidí dar una vueltecita por el patio a ver si, por el ruido de la avioneta, no me había percatado del sonido de algún paquete de esos al caer.

Estaba tan ansioso en mi búsqueda que, hasta le abrí la boca a Mancha la perra de la casa, (Mi perra cantaba mejor que Omega), a ver si se la había comido. Pobre animal, hasta la ofendía hablándole mal, pues le dije con voz áspera y grosera:
_ ¡Mancha, abre la boca! Y al ver que no la abría, le dije:
_ Mancha, por favor, di gofio, perrita linda!
Que va, la perra me miró de una forma rara como quién dice:
_ ¿Y qué carajo le habrá dado a este hoy? ¿Qué es eso, dizque gofio?
Todos sabemos lo que pasa si uno come gofio o algún tipo de harina y luego dice: ¡Gofiooooo!. Un disparate mío, quién ha visto a un perro hablando?
Después de esa experiencia, pensé en que la policía, debería agenciarse con el gobierno, que este le mande a fabricar a Rusia, China, o dónde Diablos sea, un motor híbrido que sirva para perseguir ese tipo de nave, es decir, construir un motor-avioneta que en un momento dado, pueda alzar el vuelo.


Podría ser también, un caballo con alas al estilo Pegaso. eso no puede salir más caro que los Tucanos de los sobornos en el gobierno de Leonel Fernández.

No sé si estaré soñando pero, como en estos tiempos se inventan tantas vainas, por qué no inventar un motor con atributos de "Papalote" (chichigua), quién sabe, todo es posible.

En este país todo es posible, acaso no se inventaron cogerle un préstamo de 130 millones a financiera llamada Sund Land sin que el congreso se diera cuenta?, y lo peor de todo es que se robaron el dinero?

Esa avioneta desveló al barrio, yo me consolé pensando que también pude haber ido preso por coger "especie" ajena.

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