jueves, 24 de diciembre de 2015

LLAMADA TELEFÓNICA A LA GLORIA: UN ABSURDO SACADO DE LO REAL

Por Henry Osvaldo Tejeda

_ Aló, buenas noches, y feliz navidad!
_ Gracias, feliz navidad para usted también. ¿Qué desea señor?
_ Deseo hablar con una de las almas que habitan en ese lugar. ¿Cree usted que puede hacerme ese favor?
_ Señor, pero acaso sabe usted dónde llamó?
_ Claro que lo sé. ¿No es acaso La Gloria, donde están las almas buenas?
_ Si, esta es La Gloria, dígame entonces el nombre de esa persona!

_ No, no le diré el nombre, quiero ver si usted es usted capaz de reconocerla por los datos que le voy a dar.
_ Muy bien, diga usted!
_ Mire señor, ella fue una mujer como pocas, me parece que nació para hacer de ella un monumento a la abnegación y al amor de madre. Le cuento, ella fue abandonada por su esposo cuando su hijo apenas tenía 5 meses de nacido, y sin tener que hacer lo mal hecho, se fajó de sol a sol a criar a criar a esa criatura y darle una educación digna.

"Aunque ella no tuvo los recursos necesarios para enviarlo a una universidad a hacerse de una profesión académica, le dio toda la mejor formación y lo educó inculcándole los mejores valores morales que a su vez, ella heredó de sus padres. 

Le dio todo lo que una madre responsable le da un hijo; buenas costumbres y la mejor educación hogareña, le enseñó la honradez, la humildad y sobre todo, el hacer el bien sin mirar a quién, dar sin pensar en recibir, y no desear ni ponerle la mano a lo ajeno, en fin, una educación que muy pocas mujeres dan a sus hijos en estos tiempos. ¿Me está usted escuchando, señor?

_ Sí, si, le estoy escuchando con sumo interés, y hasta se me aguan los ojos, siga usted por favor! -Dijo el Gerente de La Gloria- El tipo continuó dándole referencias de la persona.

_ Pues bien, ella hizo todo lo que pudo para que, en la mesa, nunca faltara un plato de comida, ella nunca sintió envidia de riquezas ajenas y cuando a nuestra  humilde morada llegaba un hambriento, con todo el amor del mundo ella lo invitaba a compartir lo poco o mucho que había en la mesa; nunca había mucho, pero nunca faltó, aunque fuera poco.

_ No le importaba deshacerse de su indumentaria para dársela al que la necesitaba, me decía que ella tenía otra muda de ropa y que con eso le bastaba para vivir hasta que apareciera otra. Era una santa. ¿Me sigue escuchando usted, señor gerente de la gloria?

_ Pero claro que aí, no pares, es una historia muy interesante!

_ Pues bien, el hijo fue aprendiendo todo cuanto vio que hacía su madre, y lo puso en práctica cuantas veces pudo y aún hoy, sin tener nada que le sobre lo sigue haciendo. Los pantalones del hijo, eran hechos de los vestidos que esa madre desbarataba, y luego los hacía ella misma en una maquinita de coser antigua. Ella sabía coser.

"Mire señor, si le sigo contando, no voy a terminar este año, por favor, solo deseo decirle feliz navidad porque el vacío que ella dejó no es posible que sea llenado por nadie, una madre no tiene sustituta. Ella siempre le decía al hijo, "madre solo hay una", 
¡Ah!, que no se le olvide darle un fuerte abrazo, y si usted puede, cántele feliz cumpleaño, porque ella nació hoy 25 de diciembre, y su hijo no tiene consuelo por no poder abrazarla. 
_ Bueno, usted sabe señor, perdone que lo ponga a eso pero es que no es posible que su hijo pueda hacerlo, ¿puede usted hacer eso por él?.

 _ Claro que puedo, y ya no me dé usted más detalles de esa señora,  porque ya tengo una idea de quién puede ser. ¿Acaso se llamaba ella Fredesvinda Báez, nacida en San José de Ocoa, pastora evangélica, mujer sin hambre, más pobre que los mismos a los que ayudada y que crió a su único hijo con todo el sacrificio del mundo, sin pedir y sin hacer lo mal hecho, aún siendo abandonada por su esposo cuando su hijo tenía apenas 5 meses de nacido, y que luego de eso, no se unió a ningún hombre jamás en su vida?

_ Siiiiiiiii, esa es ella, esa es la santa de la que le hablo, ella es mi mamá, y ese niño de la historia soy yo, dígale que desde que ella me dejó jamás he sido el mismo, pero que sus enseñanzas me han servido para mucho, no, mucho no, demasiado, porque fueron tan profundas sus enseñanzas que, aunque lo han intentado muchas veces, nadie ha sido capaz de convencerme de hacer lo mal hecho para vivir una vida lo más decente que he podido! 

_ ¡Dígale...., dígale, ¡eh!, bueno, no sé qué más decirle, pero por favorn dígale que............¡No, nada, perdone usted, no puedo, ya no me salen más palabras, solo dígale usted todo lo que se le ocurra para hacerla sentir bien por mi en su cumpleaños. ¡gracias, señor!.
_¨Muy bien, todo eso se lo diremos, y quede usted tranquilo, porque a ella la tenemos en un pedestal en el que solo personas como ella pueden estar. Aquí todos la quieren por ser un ejemplo a seguir, aunque siempre está pensativa, pero eso es normal en personas que han dejado a seres a quien tanto amaron.
_ Gracias, señor, no olvide darle el abrazo, y cantarle cumpleaños feliz, hoy es 25 de diciembre..........

1 comentario:

  1. FENOMENAL Y AUNQUE MI MADRE MURIO EN UNA FECHA DIFERENTE PUES CADA DIA LA RECUERDO Y LA EXTRANO, MUY LINDO Y FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS DOMINICANOS LOS QUE ESTAN EN EL PATIO Y LOS QUE ESTAMOS FUERA

    ResponderEliminar